Shinrin Yoku y baños de bosque
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¿Qué es el Shinrin Yoku o baños de bosque?
La práctica do Shinrin-Yoku nació en Japón allá por los años 80. Shinrin-Yoku, 森林浴, significa literalmente “baños de bosque”. Nació de la necesidad de mejorar el bienestar y bajar los altos niveles de estrés de la sociedad urbana japonesa. Estudiosos de Terapia de Bosque como el Dr. Qing Li y Yoshifumi Miyazaki fueron los pioneros de los proyectos que midieron el impacto positivo de la naturaleza en la salud física y mental. Comprobaron, con los análisis de los participantes en los proyectos, como la exposición a la naturaleza rebajaba los niveles de cortisol, regulaba el sistema nervioso, el ritmo cardiaco y la presión arterial además de impactar en la mejora del sistema inmune.
Con el paso de los años, otros investigadores a nivel internacional continuaron ahondando en el tema. A día de hoy seguimos descubriendo los beneficios de la conexión con la naturaleza, que nos ayudan a promocionar nuestro bienestar y a prevenir la aparición de otros problemas.
Japón, Corea do Sur, Estados Unidos o Canadá, ya prescriben los baños de bosque como receta verde a sus pacientes como medida preventiva y restauradora.
Aparte del impacto en nuestro bienestar físico y anímico, esta práctica de conexión con la naturaleza nos ayuda a reconectar con nosotros mismos y a crear un vínculo con esos espacios naturales. Es normal que establezcamos una relación de cuidado, de protección con los lugares donde practicamos estas experiencias y con la naturaleza en general.
Beneficios de Shinrin Yoku
Durante todos estos años de investigación sabemos que la práctica de baños de bosque, entre otros beneficios:
- Reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
- Restaura el sistema nervioso parasimpático, evitando que el sistema nervioso simpático esté en alerta constante.
- Ayuda a equilibrar nuestra capacidad de acción y de relajación.
- Baja el ritmo cardíaco ya en los primeros 30 minutos de la práctica.
- Regula la presión arterial.
- Refuerza el sistema inmune, aumentando el número de células NK, los linfocitos que luchan contra las infecciones y el cáncer. Aumenta el número de proteínas anticancerígenas y se mantienen los efectos 30 días después.
- Reduce los niveles de azúcar en sangre y mejora nuestro metabolismo.
- Impacta positivamente en nuestro estado de ánimo y relaja nuestra mente.
- Regula nuestros ciclos de sueño.
¿Cuánto tiempo tenemos que pasar en la naturaleza rodeados de bosque para alcanzar estos resultados?
Los últimos estudios de la Universidad de Exeter nos muestran que el tiempo ideal sería de dos horas a la semana. Los primeros 30 minutos marcan ya la diferencia, con lo que podrían ser píldoras de naturaleza de media hora, o una sesión de 2 horas o más cada semana.
La magia de los árboles
¿Qué magia es esa que los árboles tengan poderes curativos solo estando entre ellas?
Cuando estamos en el bosque, entre árboles, estamos respirando las sustancias volátiles que emanan. Los monoterpenos, los fitoncidos son parte de su sistema inmune, son esencias que segregan para protegerse de bacterias, hongos o insectos. Es una de las formas en las que se comunican entre ellas. Árboles como los pinos, cedros, cipreses y abetos son especialmente prolíficos a la hora de liberar estas sustancias.
Los experimentos hechos en laboratorio incubando fitoncidos de cipreses hinoki japoneses junto a las células NK, mostraron un incremento sustancial en las células y proteínas anticancerígenas. También se probó su impacto positivo en otras áreas, como el sistema inmune o nervioso.
Pero las propiedades beneficiosas non vienen exclusivamente de los árboles. También se ha probado como los microbios y las bacterias (Mycobacterium vaccae) que están en la tierra ayudan a mejorar nuestro estado durante un paseo por la naturaleza. A los que nos gusta el olor a tierra mojada, tenemos que agradecérselo a la bacteria streptomyces coelicolor que segrega la geosmina, culpable del maravilloso perfume después de un buen chaparrón.
Seguro que ya podéis imaginar que en una sesión de baños de bosque los sentidos, y en particular el sentido do olfato, juegan un papel fundamental. Vete a la sección Qué es un baño de bosque para saber más.